El secuestro que paralizó Canarias: se cumplen 50 años del crimen de Eufemiano Fuentes y del rescate millonario que nunca evitó su muerte

Canarias recuerda este mes uno de los episodios más oscuros y conmocionantes de su historia reciente. Se cumplen 50 años del secuestro y asesinato del empresario grancanario Eufemiano Fuentes Díaz, un caso que mantuvo en vilo al Archipiélago durante meses y que marcó para siempre la crónica negra de las Islas.

Fuentes, una de las figuras empresariales más influyentes de la época y vinculado al sector tabaquero y a la UD Las Palmas, fue secuestrado en la madrugada del 2 de junio de 1976 en su residencia de Santa Brígida. Sus captores irrumpieron armados en la vivienda y se lo llevaron ante la impotencia de su familia.

Durante semanas, los secuestradores mantuvieron contactos con los allegados del empresario exigiendo un rescate multimillonario. La noticia ocupó portadas en toda España y generó una enorme movilización policial en una época especialmente compleja para el país, inmerso en los primeros compases de la Transición democrática.

Sin embargo, pese a las negociaciones y a los intentos por lograr su liberación, el desenlace fue trágico. Meses después, en octubre de 1976, los investigadores localizaron los restos mortales del empresario en un pozo de la zona de Tenoya. La investigación señaló a Ángel Cabrera Batista, conocido como “El Rubio”, como principal autor del secuestro y asesinato.

Cinco décadas después, el caso sigue siendo recordado como el crimen que conmocionó a toda Canarias y que puso de manifiesto la vulnerabilidad de una sociedad que jamás había vivido un episodio de semejante impacto mediático, social y humano.

Cinco millones de pesetas y lingotes de oro: las exigencias de los secuestradores

Los autores del secuestro reclamaron a la familia de Eufemiano Fuentes un rescate que incluía cinco millones de pesetas en efectivo —una cantidad enorme para la época— además de lingotes de oro y diversas joyas de gran valor.

Las negociaciones se prolongaron durante semanas bajo una enorme presión mediática y policial. La familia llegó a realizar movimientos para intentar cumplir las exigencias de los captores con la esperanza de recuperar con vida al empresario.

Sin embargo, las investigaciones posteriores determinaron que Eufemiano Fuentes había sido asesinado poco después de su secuestro, lo que convirtió el rescate en una maniobra destinada a obtener dinero mientras se dificultaba el trabajo de las fuerzas de seguridad.

A día de hoy, el caso sigue siendo uno de los más recordados de la historia criminal de Canarias y un símbolo de una época que dejó una profunda huella en la memoria colectiva del Archipiélago.