La batalla judicial por uno de los formatos más exitosos de la televisión española vuelve a sacudir el panorama audiovisual. El Tribunal Supremo ha confirmado que Antena 3 no podrá seguir explotando ‘El Rosco’, la prueba final más emblemática de Pasapalabra, al considerar que sus derechos pertenecen a la compañía neerlandesa MC&F.
La decisión supone un golpe para Atresmedia, que había convertido el concurso presentado por Roberto Leal en uno de los programas más vistos de la televisión nacional. Aunque la cadena mantendrá temporalmente las emisiones mientras estudia las implicaciones de la sentencia, el fallo abre un nuevo escenario para el futuro del formato.
En paralelo, Mediaset vuelve a entrar en escena. Diversas informaciones apuntan a que el grupo propietario de Telecinco adquirió hace más de un año los derechos de explotación de El Rosco mediante un acuerdo condicionado a una resolución favorable de los tribunales. De confirmarse ese movimiento, la cadena podría intentar recuperar para su parrilla uno de los elementos más reconocibles de la televisión española.
El conflicto se remonta a más de una década y revive la guerra que ya provocó la salida de Pasapalabra de Telecinco en 2019. Ahora, la pugna cambia de protagonistas, pero mantiene el mismo objetivo: controlar una de las marcas televisivas con mayor capacidad de audiencia del país.
La sentencia del Supremo no solo afecta a un concurso, sino que abre una nueva batalla entre los dos grandes grupos privados de televisión por uno de los formatos más rentables y populares de la pequeña pantalla.