Miles de personas visitan a diario el Parque Nacional del Teide, donde conviven actividades como la fotografía, el descanso en miradores o las rutas de senderismo. Desde el pasado 19 de junio, todos los visitantes están obligados a cumplir una nueva medida: la prohibición total de fumar en todo el espacio al aire libre del parque como medida de prevención ante el riesgo de incendios forestales.
La restricción se aplica a senderos, pistas, miradores, zonas recreativas, aparcamientos, áreas de descanso e instalaciones de uso público, permitiéndose únicamente en el interior de edificaciones cerradas donde esté expresamente autorizado. La decisión llega tras varios incendios registrados recientemente en espacios naturales protegidos de Tenerife, que podrían haberse originado por colillas mal apagadas.
Sin embargo, días después de la entrada en vigor de la norma, la señalización sobre esta prohibición sigue siendo escasa en buena parte del parque. En algunos puntos de la carretera TF-21, especialmente en paradas cercanas a accesos a senderos, todavía se pueden observar colillas acumuladas en el suelo, incluso en cantidades significativas, pese al inicio del verano y al aumento del riesgo de incendios debido a las altas temperaturas y la sequedad del entorno.