El Instituto Geográfico Nacional detecta un movimiento sísmico a 17 kilómetros de profundidad en Las Cañadas.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha registrado este domingo, 29 de marzo, un nuevo movimiento sísmico en la zona de Las Cañadas del Teide, en Tenerife, poniendo fin a más de diez días de aparente tranquilidad en el subsuelo de la Isla.
El seísmo, localizado a unos 17 kilómetros de profundidad, rompe la dinámica de calma que se mantenía desde mediados de mes y vuelve a situar la actividad volcánica bajo vigilancia. Aunque este tipo de movimientos son habituales en el contexto geológico de Canarias, su reaparición siempre activa los protocolos de seguimiento científico.
Los expertos insisten en que estos episodios no implican necesariamente un riesgo inmediato para la población, pero sí forman parte del pulso interno del sistema volcánico del Teide, uno de los más monitorizados de España.
Desde los organismos oficiales se mantiene la vigilancia constante de la evolución sísmica, mientras se recuerda que la Isla convive con este tipo de fenómenos de manera natural. La clave está en la monitorización continua y en la capacidad de anticipación ante cualquier cambio significativo.
El Teide vuelve a hablar. Y los científicos escuchan.