El presidente del Zamora CF, Javier Páez, habló en los micrófonos de Radio Marca Tenerife, en el tiempo de 'Directo Marca', relató con detalle el tenso y caótico episodio vivido antes del partido ante el Tenerife, originado por un conflicto con las equipaciones que estuvo a punto de impedir la disputa del encuentro. Lo que comenzó como un problema reglamentario por la coincidencia de colores derivó en una cadena de llamadas, negociaciones contrarreloj y un acuerdo económico entre clubes, todo ello en un contexto de presión institucional, malestar deportivo y un ambiente enrarecido tanto en el césped como en el palco, según su versión de los hechos.
Momento en el que se entera que hay un problema con las equipaciones: "Nosotros estábamos en el campo, llegamos siempre una hora y cuarto - una hora y media antes y llega mi delegado con cara de preocupación y me dice 'Javier que resulta que el árbitro dice que no jugamos con la equipación que trae el Tenerife porque los fondos traseros, los dorsales son iguales, son blancos'. A lo que yo dije que no jugamos en lo fácil y pedí soluciones. Me dijeron que no porque encima el Tenerife no trae otra segunda equipación".
El Tenerife solo trajo la suya como local: "Yo me pregunté por qué no traen otra equipación y me dijeron que el Tenerife solamente trae la suya de local. Nosotros obviamente nos negamos a jugar con nuestra segunda equipación por el simple hecho de que nosotros tenemos compromisos y patrocinios, los cuales, en muchos contratos, nos exigen en nuestro campo jugar con nuestra camiseta local. Nosotros estamos en nuestra casa, no tenemos por qué aguantar este tipo de actos y tenemos la prioridad de no jugar con nuestra camiseta visitante".
Le proponen al Tenerife usar la segunda del Zamora: "Por parte de ellos, a mí me comentan que el míster del Tenerife dice que no, que no juega con la camiseta, con la segunda equipación del Zamora. Cosa que en un momento dado se puede llegar a entender, pero bueno, lo que es normal que un equipo de esa índole, porque hay equipos de menor índole, que no hace falta tener una índole para entrar en razón para traer otra equipación. La Federación te exige que tienes que viajar mínimo con dos equipaciones. Es lógico".
¿Quienes le habló?: "En principio se pone en contacto conmigo el director deportivo y el utillero del Tenerife. Ambos fabulosas personas, sinceramente, no podemos decir lo contrario. No tenemos pega ninguna. Y nosotros hablamos con ellos, le decimos y reiteramos que le decimos que no, que lo siento mucho, pero que no vamos a cambiar ni modificar nuestra vestimenta".
Llamada de Guerrero y Garrido: "La primera llamada que me llega es de, sinceramente, amigo mío, Juan Guerrero. Rayco se pone en contacto con José Garrido y me llama Juan, porque tiene muy buena relación conmigo y le comento que no voy a actuar. Después me ponen al teléfono y llamo yo a Felipe, al presidente. Le sigo reiterando que no. Y ya después, a través del teléfono de mi padre, que es el propietario del club, llama a José Garrido y ya después de última, a Rayco. O sea, una barbaridad de gente para una situación que no era una tontería, porque podíamos llegar a un mal entendimiento y a un problema para ambas aficiones, tanto para mí como para ellos. Me llamaron un cúmulo de gente que yo ya tenía un lío... Si me llamaba el presidente, el dueño, el mayor accionista, yo no sé quién me llamaba. Y nosotros hablamos con ellos y poco más".
Garrido plantea una indemnización: "Nosotros estamos esperando que ellos se pongan de acuerdo, que ellos hablaran y nos llamaran. José Garrido nos plantea, porque había estado hablando con Rayco, que podrían plantear una indemnización a favor del Zamora. Y bueno, al fin y al cabo, se llegó a un principio de negociación. Ellos nos lo ofrecieron. Porque, obviamente, en un principio, ellos no eran los máximos perjudicados".
El partido lo podía perder el Tenerife: "El partido lo podía perder el Tenerife porque no tenía más equipaciones y es lo que dice la norma. Pero es importante destacar que es el Tenerife el que nos propone llegar a un acuerdo económico para que se juegue el partido, y no al revés".
Quería que el partido se disputara: "Nosotros, en todo momento, no queríamos perder el partido. Yo no quería dar por perdido el encuentro, yo quería jugarlo. Tenía cerca de 4.000 personas en mi estadio y yo quería jugar el partido. Se lo dije a Felipe, 'me da igual que me metáis 4-0', yo lo que quiero es disfrutar del partido. Así no se ganan los partidos. Los partidos se ganan jugando, y se los ganó el Tenerife. Pues enhorabuena y para adelante, no pasa absolutamente nada".
Acuerdo económico: "Nosotros lo que queríamos era jugar el partido. Entonces, en todo momento, entre llamadas y llamadas, se llegó a un acuerdo entre José Garrido, y Rayco García. Nos proponen que podían indemnizarnos con una cantidad. Finalmente, cuando ellos nos abren la canalización de la negociación entre clubes, llegamos a un acuerdo económico. Y también me vi en la tesitura de que, obviamente, mis jugadores se negaron a salir al campo, con toda la razón del mundo, porque que venga un club a tu casa y encima te interponga las normas, eso enfada. Mientras yo sea propietario del Zamora y sea dueño del Zamora, del Zamora no se puede reír nadie".
Cree en la palabra de Rayco y Garrido: "Nosotros les comentamos la situación y, de manera interna, hablamos con los capitanes para no meter a tanta gente en la ecuación. Al fin y al cabo, se llegó a un acuerdo. Con Rayco García y con José Garrido se firmó un documento. A día de hoy, el Zamora no ha percibido ni un euro, y hay que dejarlo claro. Pero bueno, se firmó un contrato y yo creo que la palabra de una persona está ante todo".
El Zamora se queja del trato en el Heliodoro en la primera vuelta: "Yo no voy a entrar en nombres ni voy a entrar en nada. No soy persona de hacer eso, porque tampoco soy persona de jugar con el pan de nadie ni con el trabajo de nadie. Yo solamente digo que el trato, ni a mi afición, ni a mi persona, ni a mis invitados, fue un trato correcto. Fue un trato que nos apartaron y no fue un trato educado, como se debe mantener el respeto en un palco, sin nombrar a nadie. En el descanso no hubo un acercamiento por parte del Tenerife. Y después, mientras se jugaba el partido, en un palco hay que mantener una autoridad, un respeto y una presencia. Y, para mi punto de vista, y el de mis invitados, no vivimos esa educación o ese respeto. Por lo menos, para mi persona, no se portaron bien. Pero lo vuelvo a repetir, no voy a decir nombres ni le voy a decir nada a nadie, porque no soy nadie para jugar con el pan de la casa de ninguna persona".