La estampa multicolor se ha convertido en una de las fotografías más compartidas del entorno urbano de la capital y simboliza la transformación de un barrio histórico en el que el Ayuntamiento de Santa Cruz viene actuando con reformas, mejoras del espacio público y una clara apuesta por devolver protagonismo a sus calles.
El Toscal vuelve a llamar la atención. Y esta vez lo hace por una imagen que resume en una sola fotografía el cambio que está experimentando uno de los barrios con mayor personalidad de Santa Cruz de Tenerife. Decenas de paraguas de colores suspendidos sobre la calle Santiago han convertido esta pequeña vía en una nueva postal de la capital y en una imagen que comienza a hacerse viral en redes sociales.
Azules, verdes, amarillos, rosas, blancos, rojos y naranjas forman un techo multicolor sobre una calle que conserva buena parte de la esencia tradicional del barrio. El resultado tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de esos rincones que vecinos y visitantes buscan expresamente para fotografiar.
Pero detrás de la imagen hay también una lectura urbana.
El Toscal está cambiando de cara.
Durante años, el barrio reclamó actuaciones capaces de poner en valor su enorme potencial. Su cercanía al centro, su arquitectura, su historia y la vida que todavía mantienen sus calles hacen de este enclave uno de los espacios con mayor capacidad de crecimiento urbano, comercial y social de Santa Cruz.
El Ayuntamiento capitalino ha ido desarrollando una política de mejora del entorno que tiene en la calle La Rosa uno de sus ejemplos más visibles. Su transformación y las actuaciones acometidas en las vías próximas han contribuido a modificar progresivamente la percepción de una zona que necesitaba inversión y renovación.
Ahora, la calle Santiago añade otro elemento.
Los paraguas no constituyen por sí solos una gran obra de infraestructura, pero consiguen algo que muchas veces resulta igual de importante: generar identidad, llamar la atención y conseguir que la gente vuelva a mirar hacia el barrio.
Las ciudades modernas compiten también a través de sus imágenes. Rincones que se hacen virales terminan convirtiéndose en puntos de visita, generan movimiento peatonal y ayudan indirectamente al pequeño comercio y a la restauración del entorno.
Eso empieza a suceder en El Toscal.
La fotografía de la calle Santiago circula por las redes precisamente porque mezcla el carácter tradicional del barrio con una intervención sencilla, alegre y tremendamente visual. La imagen está consiguiendo proyectar otra cara de Santa Cruz y demuestra que el embellecimiento urbano también puede convertirse en una herramienta de promoción de la ciudad.
La apuesta municipal pasa ahora por continuar ese camino.
Mejorar aceras, accesibilidad, iluminación, limpieza, mobiliario urbano y espacios públicos forma parte de una transformación más amplia que debe permitir a El Toscal recuperar el protagonismo que históricamente ha tenido dentro de Santa Cruz.
Porque El Toscal no es un barrio más. Es una parte fundamental de la memoria urbana de la capital, pero también un espacio vivo, popular y con futuro.
Y ahora cuenta además con una imagen propia.
Los paraguas de la calle Santiago ya forman parte de esa nueva cara de un Toscal que quiere ponerse guapo sin perder su esencia.
Bermúdez cumple con su apuesta por mejorar los barrios y El Toscal empieza a mostrar el resultado
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, ha situado la mejora de los barrios y la recuperación del espacio público entre los objetivos de la acción municipal, y El Toscal comienza a convertirse en uno de los ejemplos más visibles de esa política.
La actuación realizada en la calle La Rosa, las mejoras desarrolladas en su entorno y las distintas intervenciones que progresivamente alcanzan otras vías muestran una estrategia que busca transformar Santa Cruz más allá de sus grandes avenidas.
El reto consiste en mejorar la ciudad calle a calle y barrio a barrio.
El Toscal necesitaba esa atención. Su ubicación privilegiada y su enorme valor histórico contrastaban desde hacía años con determinadas carencias urbanas que reclamaban inversión pública.
Bermúdez mantiene ahora esa apuesta con actuaciones que pretenden hacer el barrio más accesible, atractivo y agradable para quienes viven allí, pero también para quienes llegan desde otros puntos de la capital.
La imagen viral de la calle Santiago ayuda además a visualizar ese cambio. No todo depende de grandes presupuestos. En ocasiones, una intervención sencilla puede conseguir que una calle vuelva a tener vida y que cientos de personas quieran acercarse a conocerla.
Queda trabajo por hacer, pero el cambio empieza a notarse.
El compromiso municipal anunciado para recuperar y mejorar los barrios comienza a materializarse en actuaciones concretas y El Toscal está demostrando que, cuando se combina inversión, cuidado urbano e imaginación, una zona histórica puede renovarse sin perder su personalidad.
Bermúdez dijo que Santa Cruz debía mejorar desde sus barrios y El Toscal empieza a enseñar precisamente eso: una nueva cara sin renunciar a su historia.
