El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha acordado investigar una posible falta grave a la buena fe procesal de un abogado tras detectar que citó en un recurso de apelación varias sentencias e informes oficiales que no existen y que, presuntamente, habrían sido sugeridos por herramientas de inteligencia artificial.
La Sala de lo Penal descubrió la irregularidad al analizar un recurso contra una sentencia absolutoria por un delito de agresión sexual. En su escrito, el letrado incluyó al menos siete resoluciones del Tribunal Supremo y un supuesto informe del Consejo General del Poder Judicial que no figuran en ninguna base de datos oficial.
El tribunal considera que el abogado incorporó estas referencias “sin mayor revisión”, confiando en lo propuesto por el algoritmo, lo que evidencia —según la Sala— una conducta negligente incompatible con las normas procesales y deontológicas de la profesión.
Ante la gravedad de los hechos, el TSJC ha ordenado la apertura de una pieza separada para depurar posibles responsabilidades disciplinarias, al entender que este comportamiento pudo inducir a error al tribunal y afectar a la credibilidad del proceso judicial.