La escalada bélica en Oriente Medio ya tiene reflejo directo en los mercados energéticos. Apenas seis días después del inicio del conflicto, el precio del petróleo Brent ha subido alrededor de un 16 %, situándose en el entorno de los 80 dólares por barril, impulsado por la incertidumbre sobre el suministro mundial de crudo.
El repunte responde principalmente al temor de los mercados a que la tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel termine afectando al estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que circula cerca del 20 % del petróleo que se comercia en el planeta.
La reacción del mercado energético ha sido inmediata: fondos de inversión y operadores han incrementado las compras ante el riesgo de interrupciones en el transporte marítimo del Golfo Pérsico. Mientras tanto, los analistas advierten de que una escalada mayor del conflicto podría llevar el crudo a niveles cercanos a los 100 dólares en las próximas semanas.