Endesa detectó una media de tres fraudes eléctricos al día en Canarias durante 2025, el 75% en hogares

Endesa, a través de su filial de distribución e-distribución, detectó durante 2025 una media de tres fraudes eléctricos diarios en Canarias, lo que supone más de 350 casos adicionales respecto al año anterior. La compañía atribuye este incremento de detecciones al uso de inteligencia artificial, sistemas avanzados de análisis de datos y contadores inteligentes capaces de identificar anomalías en el consumo eléctrico.

La técnica de Inspección de Endesa en Canarias, Yaiza Suárez Felipe, explicó que el fraude eléctrico es más frecuente de lo que se suele pensar y advirtió de que no siempre está vinculado a situaciones de pobreza energética. Según indicó, la práctica más habitual en las islas son los enganches ilegales a la red de distribución, realizados sin las medidas de seguridad adecuadas y con materiales no homologados.

Suárez subrayó que este tipo de conexiones representan un grave peligro tanto para quienes las manipulan como para los vecinos de los inmuebles afectados y el personal que realiza las inspecciones. «El mayor problema del fraude es el riesgo que está asociado a él», afirmó.

En la misma línea, el técnico de Inspección Víctor Martínez señaló que las consecuencias también afectan al medio ambiente, ya que estas instalaciones irregulares pueden provocar incendios o accidentes en zonas especialmente sensibles. «Quien comete fraude eléctrico no solo pone en riesgo su vida, sino también la de otras personas, las infraestructuras y el medio ambiente», advirtió.

Aunque el 75 % de los fraudes detectados corresponde a viviendas particulares, Endesa señala que el 25 % restante se localiza en comercios, restaurantes e industrias. Sin embargo, es este último grupo el que concentra el mayor volumen de energía defraudada, con el consiguiente perjuicio económico para el sistema eléctrico.

La inteligencia artificial, clave en la detección

La compañía utiliza herramientas de inteligencia artificial y modelos de autoaprendizaje para comparar patrones de consumo y detectar comportamientos anómalos. Cuando los datos no se corresponden con la potencia contratada o con el historial de consumo, los sistemas generan una alerta que da lugar a una inspección sobre el terreno.

Según explicó Martínez, una vez detectada una posible irregularidad, los técnicos elaboran un expediente detallado acompañado de fotografías y documentación que permite determinar el tipo de fraude antes de iniciar cualquier procedimiento. En determinadas actuaciones, especialmente en zonas consideradas conflictivas, las inspecciones se realizan con apoyo de las fuerzas y cuerpos de seguridad.

Contadores más seguros y precisos

El responsable del equipo de Inspección, Amador Ramírez, destacó la evolución tecnológica de los contadores eléctricos, desde los modelos mecánicos utilizados décadas atrás hasta los actuales equipos inteligentes, implantados tras la aprobación del reglamento de puntos de medida.

Ramírez aseguró que los contadores actuales incorporan elevados niveles de protección frente a manipulaciones, con sistemas de claves electrónicas y alarmas que detectan cualquier apertura no autorizada y notifican automáticamente la incidencia para su comprobación.

Además, explicó que estos dispositivos ofrecen una medición mucho más precisa del consumo eléctrico, permitiendo facturar únicamente la energía realmente utilizada. A ello se suma una red de analizadores instalados en las cabeceras de distribución que compara la energía suministrada con la registrada por los contadores, facilitando la localización de posibles consumos irregulares con un alto grado de precisión.