Ceuta no estuvo sola este 2 de septiembre. Coincidiendo con el Día de la Ciudad Autónoma, cientos de puntos de España se convirtieron en escenario de concentraciones para trasladar un mensaje de solidaridad y apoyo a los ceutíes después de una crisis migratoria que ha colocado nuevamente a la frontera sur española en el centro de la actualidad nacional.
De norte a sur, de Galicia a Andalucía y desde la Península hasta Canarias, ciudadanos, representantes municipales y cargos públicos acudieron a las convocatorias promovidas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y por diferentes plataformas ciudadanas.
La FEMP había realizado un llamamiento general a los 8.132 ayuntamientos españoles para concentrarse coincidiendo con el Día de Ceuta. Más de 260 municipios habían confirmado oficialmente su participación antes de comenzar la jornada, aunque las convocatorias ciudadanas se extendieron posteriormente a muchos más puntos del territorio nacional.
La respuesta no fue homogénea desde el punto de vista institucional. Algunos ayuntamientos respaldaron directamente las concentraciones, mientras otros, especialmente gobernados por el PSOE, cuestionaron la decisión de la FEMP por considerar que la convocatoria se había realizado sin consenso. Incluso dentro de las mismas formaciones políticas hubo alcaldes que decidieron participar por entender que el apoyo a Ceuta debía situarse por encima de las siglas.
Ese debate político no impidió que las plazas fueran ocupadas por ciudadanos que quisieron expresar su respaldo a una ciudad que durante las últimas semanas ha vivido bajo una presión extraordinaria.
Las imágenes se repitieron por buena parte de España. Madrid, Sevilla, Málaga, Valencia, Zaragoza, Galicia, Castilla y León, Murcia, Extremadura o las dos ciudades autónomas formaron parte de una movilización que convirtió el 2 de septiembre en una jornada de reivindicación de la solidaridad territorial.
La protesta llegó incluso fuera de España. Unas 200 personas, entre eurodiputados y trabajadores de las instituciones comunitarias, se concentraron ante el Parlamento Europeo en Bruselas para mostrar su respaldo a Ceuta.
Canarias tampoco permaneció ajena.
La especial condición fronteriza del Archipiélago hizo que el mensaje de solidaridad con Ceuta tuviera también una lectura propia en las Islas. Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma registraron convocatorias o actos institucionales relacionados con la jornada.
El propio Gobierno de Canarias izó la bandera de Ceuta en las sedes de Presidencia de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria como muestra de solidaridad, aunque Fernando Clavijo dejó claro que el Ejecutivo autonómico no promovía directamente las manifestaciones.
También el Cabildo de Tenerife anunció su adhesión a las movilizaciones y otras corporaciones insulares y municipales mostraron públicamente su respaldo a la ciudad autónoma.
La jornada dejó, además, una imagen que trasciende las diferencias partidistas: allí donde algunos ayuntamientos decidieron no convocar, fueron los propios ciudadanos quienes mantuvieron vivo el llamamiento.
Ceuta celebró así su día sintiendo el respaldo desde el otro lado del Estrecho.
Desde el extremo norte peninsular hasta Canarias, España convirtió sus plazas en el escenario de un mismo mensaje: Ceuta no está sola.
Las dos capitales canarias también miraron hacia Ceuta
Las dos capitales de Canarias vivieron la jornada de manera diferente, aunque en ambas hubo muestras públicas de apoyo a Ceuta.
En Santa Cruz de Tenerife, el Ayuntamiento sí se sumó oficialmente a la convocatoria de la FEMP y respaldó la concentración celebrada a las 19.00 horas frente a la Casa Consistorial. El alcalde, José Manuel Bermúdez, defendió la necesidad de mostrar solidaridad con los ceutíes y recordó las situaciones de presión migratoria que también ha sufrido Canarias.
La situación fue distinta en Las Palmas de Gran Canaria. El Ayuntamiento encabezado por Carolina Darias no asumió institucionalmente la convocatoria de la FEMP, en línea con las críticas expresadas desde sectores socialistas a la forma en la que se había planteado la movilización.
Eso no impidió que la capital grancanaria tuviera su propia respuesta ciudadana. La Plaza de Santa Ana fue elegida como punto de encuentro para quienes quisieron mostrar públicamente su apoyo a Ceuta.
De esta forma, incluso donde no existió adhesión directa del gobierno municipal, la convocatoria llegó a la calle.
Además, el Gobierno de Canarias izó durante la jornada la bandera ceutí tanto en su sede de Las Palmas de Gran Canaria como en la de Santa Cruz de Tenerife, reforzando institucionalmente el mensaje de cercanía entre Canarias y Ceuta.
