El Gobierno de Estados Unidos ha confirmado este sábado la muerte de dos soldados estadounidenses durante un ataque con misiles balísticos y drones lanzado por Irán contra una base militar norteamericana ubicada en Jordania, en el marco de la creciente escalada del conflicto entre ambos países.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó de que los militares fallecieron mientras las fuerzas desplegadas en la base trataban de repeler la ofensiva iraní. Además, otro soldado permanece desaparecido tras el ataque, mientras que varios militares resultaron heridos y recibieron atención médica. Por respeto a las familias, las autoridades estadounidenses han decidido no revelar por el momento la identidad de las víctimas.
Con estas dos nuevas bajas, ascienden a 16 los militares estadounidenses fallecidos desde el inicio del conflicto armado entre Washington y Teherán, que se intensificó a finales de febrero de este año.
La ofensiva iraní se produce en un contexto de máxima tensión en Oriente Próximo. Teherán sostiene que los bombardeos estadounidenses de las últimas semanas han causado al menos 50 muertos y más de 500 heridos en territorio iraní. En respuesta, el Gobierno iraní ha anunciado la suspensión del memorando de entendimiento suscrito con Estados Unidos, al considerar que Washington ha incumplido sus compromisos.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, que observa con preocupación el riesgo de una mayor escalada militar en la región tras el recrudecimiento de los enfrentamientos entre ambos países.