Estados Unidos y Marruecos han dado un nuevo paso en su alianza militar con la puesta en marcha del Centro Africano de Entrenamiento y Experimentación Multidominio (AMTEC), una instalación de referencia que se construirá en la ciudad marroquí de Tan-Tan, a unos 300 kilómetros de Canarias. El proyecto pretende convertir la zona en un polo de innovación militar y entrenamiento para operaciones en África y el Sahel, reforzando la capacidad de respuesta de ambos países ante amenazas como el terrorismo, la inestabilidad regional o las crisis migratorias.
El complejo contará con un amplio campo de maniobras para operaciones terrestres, aéreas y electrónicas, una academia especializada en sistemas no tripulados y drones, así como un centro de investigación y experimentación donde se probarán nuevas tecnologías de defensa e inteligencia artificial aplicadas al ámbito militar.
La iniciativa se enmarca dentro del fortalecimiento de la cooperación entre Washington y Rabat, considerada estratégica por Estados Unidos para consolidar la estabilidad en el norte de África y el Atlántico. Además, las instalaciones servirán como base para futuras ediciones del ejercicio African Lion, las mayores maniobras militares que organiza el ejército estadounidense en el continente africano.
La proximidad del nuevo centro al Archipiélago vuelve a poner de relieve la importancia geoestratégica de Canarias, situada en un enclave clave entre Europa, África y América. Aunque las autoridades subrayan que el proyecto está orientado a la seguridad regional y no supone una amenaza para España, su ubicación, en un contexto internacional marcado por la creciente tensión en Oriente Próximo y el Sahel, incrementa el valor estratégico de las Islas.
La creación de esta infraestructura coincide con un momento de fuerte inestabilidad internacional y confirma la apuesta de Estados Unidos por reforzar su presencia en el flanco atlántico africano, una zona cada vez más relevante desde el punto de vista militar, energético y migratorio.