Tres atacantes armados sembraron el caos en pleno corazón de la ciudad turca, en un episodio que eleva la tensión global en un momento crítico para Oriente Medio.
El centro de Estambul volvió a convertirse en escenario de violencia tras un tiroteo registrado en las inmediaciones del consulado de Israel, en el distrito de Besiktas. Según las primeras informaciones, tres individuos armados con rifles de asalto abrieron fuego en una acción que las autoridades ya investigan como un posible ataque de carácter terrorista.
El balance provisional deja al menos un atacante abatido y varios heridos, entre ellos agentes de seguridad, mientras los otros implicados han sido detenidos o neutralizados. La zona fue acordonada de inmediato y permanece bajo fuerte presencia policial.
El ataque se produce en un contexto de máxima tensión internacional, con el foco puesto en el conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos, lo que añade un componente geopolítico al suceso. Turquía ya ha activado todos los protocolos de seguridad y ha abierto una investigación judicial para esclarecer los hechos.