La Comisión Europea está ultimando un paquete de medidas para mitigar el encarecimiento de la electricidad, el gas y los carburantes provocado por el conflicto internacional derivado de la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz.
Entre las propuestas que se estudian figura la recomendación de establecer “siempre que sea posible” al menos un día de teletrabajo a la semana. Durante la jornada se había especulado con que esta medida pudiera ser de carácter obligatorio, algo que finalmente el documento descarta en su redacción actual. El texto también contempla la posibilidad de “cerrar los edificios públicos cuando sea posible”, como parte de las acciones destinadas a reducir el consumo energético.
Bruselas subraya en el borrador que, pese al incremento de precios, no se aprecia por el momento una amenaza inmediata para la seguridad del suministro energético en la Unión Europea. No obstante, reconoce que la situación sigue siendo delicada en determinados mercados de combustibles.