Un reciente informe de 'Europool' ha colocado a las Islas Canarias como enclave absolutamente estratégico en el tráfico de cocaína en su trasvase entre África y Europa. Según la oficina europea, impulsadas por la alta producción en Latinoamérica y la creciente demanda en la UE, las redes criminales han demostrado su capacidad para adaptar rápidamente sus operaciones, fragmentando las rutas y adoptando métodos de tráfico complejos y encubiertos. Este nuevo informe de Europol destaca el uso de semisumergibles y otras embarcaciones no comerciales, así como la incorporación de cocaína en diversos materiales de transporte antes de su envío a Europa.
Y es que, las transferencias marítimas suelen implicar que un buque nodriza procedente de Latinoamérica transfiera cocaína a un buque filial frente a las costas de África Occidental. Posteriormente, la cocaína se desembarca en África Occidental para su posterior envío a la UE continental o se envía a las Islas Canarias. Utilizando embarcaciones neumáticas de casco rígido, las redes criminales también transportan cocaína directamente a la España peninsular. Al llegar a la costa andaluza, las redes criminales utilizan el río Guadalquivir para transportar la cocaína tierra adentro para su posterior distribución.