La polémica por las palabras del rey Felipe VI sobre la conquista de América escala en el tablero político. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha entrado de lleno en el debate y ha calificado de “disparate” analizar con criterios actuales los hechos ocurridos en el siglo XV, alineándose así con las críticas de la derecha al enfoque del monarca.
Feijóo ha defendido el “orgullo” por el legado español en América, destacando la creación de universidades, hospitales y una comunidad cultural compartida, frente a las tesis que ponen el acento en los abusos reconocidos por el Rey.
Mientras tanto, Vox mantiene su posición de reivindicar la conquista como una “obra civilizadora”, en un clima de creciente tensión política e ideológica. En el lado opuesto, el Gobierno respalda “al 100%” las palabras de Felipe VI, lo que agrava aún más la división sobre cómo interpretar uno de los capítulos más controvertidos de la historia de España.
La controversia trasciende lo institucional y reabre un viejo debate nacional: entre la revisión crítica del pasado y la defensa del legado histórico, España vuelve a discutir su relato.