La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha apelado este miércoles a la “prudencia” en relación con el futuro del proyecto del Circuito del Motor, y ha defendido la necesidad de esperar a que se resuelvan todos los recursos judiciales en curso antes de adoptar una decisión definitiva.
En declaraciones a los medios tras el Consejo de Gobierno, Dávila explicó que los servicios jurídicos de la corporación insular están analizando la primera sentencia conocida, que declara caducada la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto y desestima el recurso presentado por el Cabildo.
La presidenta subrayó que aún quedan varias resoluciones pendientes, que podrían conocerse en un corto plazo de tiempo. “Tenemos que esperar a que lleguen el resto de sentencias”, indicó, apuntando que será entonces cuando se determine el “camino” a seguir.
Decisiones condicionadas al criterio jurídico
Dávila evitó posicionarse sobre posibles escenarios futuros, como la presentación de nuevos recursos ante instancias superiores, la reactivación del procedimiento ambiental o incluso la disolución del contrato vinculado al circuito.
En este sentido, insistió en que cualquier decisión dependerá del sentido global de los fallos judiciales y de las recomendaciones de los servicios jurídicos del Cabildo. Si todas las resoluciones resultan desfavorables, la corporación actuará en consecuencia conforme a dichos informes.
Un proyecto marcado por los tribunales
El Circuito del Motor de Tenerife continúa inmerso en una compleja situación judicial. Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ratificado la caducidad de la Declaración de Impacto Ambiental, al desestimar un recurso del Cabildo, lo que supone un nuevo revés para el proyecto.
Además, el desarrollo de esta infraestructura acumula varios procedimientos abiertos y sentencias contradictorias, lo que ha contribuido a prolongar la incertidumbre sobre su viabilidad definitiva.