El apresamiento de un mercante con un cargamento estimado de 7.000 kilos de cocaína en aguas internacionales al oeste de El Hierro reúne todos los elementos de una gran operación internacional contra el narcotráfico. La imagen es inequívoca: el Supply B/S Heroínas de Sálvora, de bandera española, remolcando a un viejo mercante bajo la escolta directa del BAM P-43 de la Armada española. No se trata de una asistencia marítima, sino de un apresamiento formal.
En la operación participan de manera coordinada la DEA estadounidense, el Servicio de Vigilancia Aduanera, la Guardia Civil y la Armada, bajo mandato de la Audiencia Nacional, que actúa en el marco de una investigación internacional contra el tráfico de drogas a gran escala. La intervención se habría producido en aguas internacionales, conforme a los protocolos de cooperación judicial y policial vigentes.
El buque apresado responde al perfil habitual utilizado por los cárteles sudamericanos: un mercante obsoleto, fuera de sociedades de clasificación desde hace años, sin cobertura P&I y con un historial de pabellones de conveniencia de alto riesgo. Presumiblemente se trata del M/V United S (IMO 7359149), que zarpó de Vila do Conde (Brasil) el 20 de diciembre de 2025 y había operado previamente en zonas sensibles como Gambia y Libia.
Su traslado a Santa Cruz de Tenerife obedece a criterios operativos y de seguridad. El caso vuelve a evidenciar el uso sistemático de buques “captados” por el narcotráfico internacional como plataformas logísticas para el tráfico transatlántico de estupefacientes.