Goya carga contra los sindicatos médicos por la huelga cuando el acuerdo parecía cercano: «Pedían 30 euros, ofrecemos más de 40 y no cogen el teléfono»

El director del Servicio Canario de Salud (SCS), Adasat Goya, ha cuestionado la convocatoria de una huelga médica indefinida cuando, según su versión, las negociaciones parecían próximas a un acuerdo y la Administración había presentado propuestas que mejoraban algunas de las demandas sindicales.

«Parecía que estábamos muy cerca del acuerdo», afirmó. Goya explicó que el martes por la tarde recibieron un correo electrónico de los representantes sindicales comunicando que no podían asistir a la reunión prevista porque tenían una convocatoria de prensa, en la que anunciaron la huelga indefinida. «Lo recibimos con mucha sorpresa», aseguró.

El responsable del SCS puso el foco en las condiciones económicas ofrecidas para las guardias. Según detalló, los sindicatos reclamaban 30 euros por hora y la propuesta de la Administración supera los 40. También señaló que habían planteado mantener las mismas retribuciones con guardias de diez horas. «Hemos mejorado las reivindicaciones de los médicos», defendió.

Goya sostuvo que el sindicato médico tardó meses en presentar un documento con 18 propuestas y que el SCS las ha analizado una a una. Frente al anuncio del paro, aseguró que existe «total predisposición» para alcanzar un acuerdo, aunque denunció dificultades para retomar el contacto: «Les llamamos por teléfono y no lo cogen, no hay explicación».

El director del SCS reconoció que la huelga es un derecho «voluntario y legítimo» que debe respetarse, pero advirtió del perjuicio que puede provocar a los pacientes, especialmente a quienes se desplazan desde otras islas para recibir asistencia. Según explicó, cuando un profesional secunda el paro, las consultas afectadas deben suspenderse.

Goya vinculó el conflicto a una reivindicación de ámbito nacional y expresó sus dudas sobre las razones de la convocatoria: «Entendemos que hay algún interés o trasfondo que no entendemos y que no conocemos». Pese a sus críticas, insistió en que la voluntad de la Administración es cerrar un acuerdo: «No queremos huelga, queremos mejorar la situación de nuestros trabajadores».