La borrasca Therese ha llevado al límite la red hidráulica de Gran Canaria, con varias presas rozando o alcanzando su capacidad máxima. El Cabildo ha advertido del riesgo inminente de desbordamiento en la presa de Fataga, mientras que en La Aldea ya se registran alivios de agua tras llenarse los embalses al 100%.
En el sur, el sistema del barranco de Arguineguín también presenta caudales elevados tras días de lluvias intensas, aumentando el riesgo de crecidas súbitas en barrancos y zonas bajas. En apenas jornadas, las presas de la isla han acumulado millones de metros cúbicos de agua, obligando a activar vigilancia permanente.
Las autoridades piden máxima precaución y evitar cauces y entornos de presas ante una situación que combina un dato histórico de reservas hídricas con un escenario real de riesgo por desbordamientos.