La situación de la playa de San Marcos ha encendido a Icod de los Vinos, donde vecinos y administraciones chocan en un conflicto que mezcla abandono, burocracia y responsabilidades difusas. La plataforma ciudadana ha convocado una concentración el próximo 16 de mayo ante el Gobierno de Canarias bajo el lema “basta de mirar hacia otro lado”, mientras el Ayuntamiento celebra este jueves un pleno extraordinario para intentar desbloquear la situación.
El problema va más allá del deterioro de la playa: es una batalla institucional. Las competencias están repartidas entre Costas (Estado), el Gobierno de Canarias y el propio consistorio, generando un atasco que dura años sin soluciones reales. Cada administración señala a la otra mientras la playa sigue perdiendo arena y funcionalidad.
En medio del pulso, el exalcalde Francis González ya advirtió hace días en Radio Marca de los errores y retrasos acumulados en la tramitación del proyecto, reclamando decisiones firmes y coordinación efectiva.
La combinación de protesta ciudadana, presión política y pleno municipal marca un punto de inflexión. Icod exige respuestas inmediatas ante una situación que se ha convertido en símbolo del bloqueo administrativo en Canarias.