El encuentro entre Cajasiete Fundación CB Canarias y Luther King (LK Arafo) fue interrumpido tras insultos xenófobos a un joven árbitro en San Cristóbal de La Laguna.
El partido de categoría minibasket (jugadores de 11 años) entre Cajasiete Fundación CB Canarias y Luther King (LK Arafo), disputado el 18 de abril en San Cristóbal de La Laguna, tuvo que ser suspendido temporalmente tras registrarse insultos racistas desde la grada dirigidos a un árbitro joven de origen cubano.
Según el acta arbitral, los hechos ocurrieron en el minuto 4:43 del cuarto periodo. Tras una acción antideportiva en pista, varios aficionados se dirigieron al árbitro auxiliar con expresiones de carácter xenófobo, lo que obligó a detener el encuentro.
El árbitro principal decidió expulsar a los autores de los insultos, lo que provocó la paralización del partido durante aproximadamente 25 minutos hasta que abandonaron la instalación.
Una vez restablecido el orden, el partido se reanudó, quedando reflejado el incidente en el informe oficial.
Trece días después de lo sucedido, el Comité de Competición de la Federación Insular de Baloncesto de Tenerife no ha hecho pública ninguna sanción relacionada con estos hechos. Tampoco consta, según diversas fuentes, una disculpa formal por parte del club implicado hacia el árbitro afectado.
El reglamento disciplinario del baloncesto canario contempla como infracción grave tanto los insultos al equipo arbitral como los comportamientos del público que incluyan mensajes racistas o xenófobos o alteren el normal desarrollo del encuentro.
El caso continúa pendiente de resolución.
Afición visitante, origen de los insultos según el acta
El acta arbitral atribuye los insultos a un grupo de aficionados identificados como pertenecientes al entorno del equipo visitante, Luther King (LK Arafo), ubicados en su sector de la grada durante el encuentro. Aunque no se detallan identidades concretas, sí se especifica que se trató de varias personas que, de forma directa, se dirigieron al árbitro auxiliar con expresiones de carácter xenófobo.
La situación obligó a detener el partido y a activar el protocolo arbitral, que concluyó con la expulsión de los implicados del recinto deportivo. Esta decisión permitió que, tras aproximadamente 25 minutos de interrupción, el encuentro pudiera reanudarse con normalidad.
El incidente, considerado relevante por su gravedad, quedó reflejado en el informe oficial del partido y es ahora objeto de análisis por parte de los órganos disciplinarios competentes.