Irán admite que Hizbolá ataca a Israel bajo su mando y confirma la guerra en la sombra de Oriente Medio

El régimen iraní ha reconocido la coordinación con Hizbolá en los ataques contra Israel, una confirmación que refuerza las acusaciones de Tel Aviv sobre el papel de Teherán en el conflicto y que eleva aún más la tensión en la región.

La crisis en Oriente Medio entra en una nueva fase tras el reconocimiento por parte de Irán de su coordinación con Hizbolá en los ataques contra Israel. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), uno de los principales pilares militares del régimen iraní, ha señalado que las acciones militares contra territorio israelí forman parte de una operación conjunta con el grupo chií libanés.

Durante años, Israel ha denunciado que Hizbolá actúa como una fuerza aliada de Irán en la región, financiada, armada y entrenada por Teherán para abrir frentes indirectos contra el Estado israelí. Sin embargo, la admisión pública de esa coordinación refuerza la idea de que el conflicto actual supera ya el ámbito de enfrentamientos puntuales entre milicias y se inscribe dentro de una estrategia regional más amplia.

Hizbolá ha intensificado en los últimos días el lanzamiento de cohetes y drones desde el sur del Líbano contra posiciones israelíes, provocando una contundente respuesta militar por parte de Israel con bombardeos en varias zonas del país vecino.

El reconocimiento iraní llega en un momento de máxima tensión en Oriente Medio, con múltiples actores implicados directa o indirectamente en el conflicto y con la comunidad internacional siguiendo con preocupación la posibilidad de una escalada que pueda afectar a la estabilidad regional y a los mercados energéticos globales.