Las autoridades iraníes informaron este viernes que los gobiernos de Israel y Estados Unidos atacaron dos instalaciones nucleares en el centro de Irán: el complejo de agua pesada de Jondab y la planta de torta amarilla (óxido de uranio concentrado) en Ardakan. Según las autoridades locales, no se registraron víctimas ni fugas radiactivas tras los bombardeos.
El vicegobernador político, de seguridad y social de la provincia de Markazi, Hasan Qamari, calificó los ataques como obra de “enemigos sionistas y estadounidenses” y aseguró que la población no debía preocuparse por la seguridad nuclear. Asimismo, subrayó que estas acciones no afectarán el desarrollo de las actividades científicas e industriales del país.
La Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) confirmó que la planta de Ardakan también fue blanco de los ataques y que no se produjo liberación de materiales radiactivos fuera del recinto.
Qamari consideró que estos ataques reflejan la “desesperación” de los adversarios ante los avances nucleares de Irán, reiterando que el país continuará con sus programas científicos e industriales pese a los incidentes.