Irán ha elevado este domingo el tono de sus advertencias a Estados Unidos e Israel en plena ola de protestas que sacude el país y tras el reciente desgaste sufrido por Teherán en el exterior. Las autoridades iraníes han asegurado que responderán militarmente si Washington o Tel Aviv deciden intervenir para respaldar a los manifestantes que desafían al régimen.
La tensión se produce en un contexto especialmente delicado para la República Islámica, inmersa en movilizaciones masivas que están siendo reprimidas con una violencia creciente y que se producen apenas semanas después de la derrota iraní en la denominada guerra de los 12 días, librada el pasado mes de junio.
En los últimos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha deslizado públicamente la posibilidad de una intervención militar si el régimen iraní continúa disparando contra los manifestantes, algo que, según organizaciones de derechos humanos, se repite a diario. Este sábado por la noche, Trump afirmó en redes sociales que Washington “está preparada para ayudar” a la población iraní.
La respuesta desde Teherán no se ha hecho esperar. El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Bagher Qalibaf, uno de los dirigentes más duros del sistema y antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria, advirtió de que cualquier ataque estadounidense tendría consecuencias inmediatas. “Si Estados Unidos lanza una agresión militar, tanto los territorios ocupados —en referencia a Israel— como los buques comerciales, bases militares y activos estadounidenses serán objetivos legítimos”, afirmó.