Israel y la milicia chií Hizbulá habrían acordado un alto el fuego que entraría en vigor este viernes por la tarde, según medios israelíes y estadounidenses que citan fuentes oficiales. Sin embargo, pese al anuncio, en el terreno se han seguido registrando ataques y movimientos militares en el sur de Líbano y en la frontera israelí.
De acuerdo con las informaciones publicadas por Haaretz, Ynet, Times of Israel, CNN y CBS, el acuerdo contemplaría una tregua condicionada a que ninguna de las partes rompa el cese de hostilidades, con la advertencia de que Israel respondería ante cualquier ataque. “Si Hizbulá ataca, Israel responderá. Seguiremos frustrando las amenazas contra Israel”, habría señalado una fuente oficial israelí.
Pese a ello, apenas minutos después de conocerse el supuesto acuerdo, se han registrado bombardeos en la localidad libanesa de Nabatieh, en el sur del país, mientras en la comunidad israelí de Zarit se activaban las alarmas por la posible infiltración de drones lanzados desde Líbano.
En paralelo, el portavoz del Ejército israelí, el general de brigada Effie Defrin, ha asegurado que las fuerzas armadas continúan con sus operaciones en territorio libanés hasta recibir nuevas órdenes. “Cualquier asunto relacionado con acuerdos es competencia del gobierno. Mientras no recibamos órdenes diferentes, actuaremos de acuerdo con las del jefe del Estado Mayor del Ejército”, afirmó, subrayando además que las tropas mantienen “plena libertad operativa para eliminar amenazas en cualquier zona” del Líbano.
Desde el Gobierno israelí, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha reiterado que las fuerzas israelíes seguirán presentes en la denominada “zona de seguridad” del sur del Líbano el tiempo que sea necesario para garantizar la protección de las comunidades del norte del país.
Durante la jornada, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron también de nuevos ataques contra posiciones de Hizbulá en el sur del Líbano y en el valle de la Bekaa, con un balance de decenas de víctimas y desplazamientos de población civil ante la intensificación de los bombardeos.
El anuncio del alto el fuego se produce en un contexto de intensa actividad diplomática internacional, en el que el cese de hostilidades en el frente libanés ha sido uno de los puntos clave en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, las negociaciones previstas en Ginebra con mediación de Catar y Pakistán fueron pospuestas a última hora.
Según fuentes diplomáticas, la delegación iraní canceló su viaje tras los últimos ataques en Líbano, responsabilizando a Israel de la escalada y criticando la falta de control por parte de Estados Unidos sobre su aliado. Desde Washington, por su parte, han aflorado diferencias con el Gobierno israelí, expresadas recientemente por el vicepresidente JD Vance, quien ha pedido a Israel que “respete” el proceso de paz en marcha con Irán.