Israel y Líbano han alcanzado un nuevo acuerdo de alto el fuego impulsado por Estados Unidos en un intento de frenar la escalada bélica que ha sacudido Oriente Medio durante las últimas semanas. El pacto, anunciado tras varias rondas de negociaciones en Washington, contempla el cese de las hostilidades y abre la puerta a nuevas conversaciones para alcanzar un acuerdo más amplio de estabilidad en la región.
El entendimiento está condicionado a que Hizbulá suspenda sus ataques y retire a sus efectivos de determinadas zonas del sur del Líbano, mientras el Ejército libanés asumiría el control de esos territorios. Washington ejercerá de garante del proceso y ya ha convocado nuevas reuniones para la segunda quincena de junio.
La tregua que puede cambiar el tablero de Oriente Medio
El acuerdo supone el mayor acercamiento entre Israel y Líbano en décadas y llega en un momento de máxima tensión regional, con el conflicto de Irán como telón de fondo. La comunidad internacional observa ahora si Hizbulá acepta plenamente las condiciones pactadas y si la tregua logra consolidarse sobre el terreno tras varios intentos fallidos en los últimos meses.