El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, ha lanzado una advertencia que enciende las alarmas en el sector aéreo europeo. Según declaraciones en una entrevista a Associated Press, el continente podría disponer de “quizás seis semanas de combustible para aviones”, una situación que podría derivar en cancelaciones de vuelos si no se estabiliza el suministro.
El aviso llega en un contexto de alta tensión energética y volatilidad en los mercados, donde factores geopolíticos y logísticos están presionando las reservas de queroseno. Aunque no se trata de un escenario inmediato de colapso, la advertencia pone sobre la mesa la fragilidad del sistema energético europeo y su impacto directo en sectores clave como el transporte aéreo.
Las aerolíneas y autoridades ya monitorizan la situación, mientras crece la preocupación por posibles interrupciones en la operativa si no se adoptan medidas urgentes para garantizar el abastecimiento. La evolución de las próximas semanas será determinante para evitar un nuevo golpe a la conectividad y al turismo en Europa.