La misión Artemis 2 encara en las próximas horas su fase más peligrosa: una reentrada a la atmósfera terrestre de alta energía que pondrá a prueba el escudo térmico de la nave y la resistencia del sistema de retorno.
Los astronautas Victor Glover, Reid Wiseman, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen regresan tras una misión de nueve días que incluyó un histórico sobrevuelo lunar.
El piloto Victor Glover describió la fase final del viaje con una imagen gráfica al señalar que afrontarán el descenso “montados en una bola de fuego”. La cápsula iniciará su entrada a la atmósfera a las 19.53 (hora de la costa este de Estados Unidos, 1.53 en la España peninsular), en un proceso que durará apenas 13 minutos.
Durante ese intervalo, la nave alcanzará velocidades superiores a los 40.000 kilómetros por hora y temperaturas que podrían superar los 2.500 grados, en uno de los entornos más extremos de la ingeniería espacial moderna. El amerizaje está previsto en el océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, en California.
Uno de los principales puntos de atención de la misión es el comportamiento del escudo térmico, un componente crítico que ya mostró ciertas irregularidades en el vuelo no tripulado de Artemis 1 y que ha generado seguimiento estrecho por parte de los equipos técnicos.
Si la maniobra se completa según lo previsto, los paracaídas se desplegarán en los últimos kilómetros de descenso para frenar la cápsula antes del amerizaje. Posteriormente, la tripulación será recuperada por un buque de la Armada de Estados Unidos, culminando así una misión considerada clave para el futuro del programa de retorno humano a la Luna.