La banca española convierte Bizum en su gran arma digital frente a Visa y Mastercard mientras Hacienda estrecha el control

Lo que empezó hace apenas una década como una simple herramienta para enviarse dinero entre amigos se ha convertido en uno de los mayores éxitos tecnológicos de la banca española. Bizum, impulsado por las principales entidades financieras del país, ya supera los 30 millones de usuarios y mueve decenas de miles de millones de euros al año, hasta el punto de que el sector financiero lo considera ya su gran arma digital frente a gigantes internacionales como Visa y Mastercard.

El sistema ha cambiado completamente los hábitos de pago en España. Compartir una cena, pagar un regalo o hacer pequeñas compras se ha convertido en cuestión de segundos usando únicamente el número de teléfono móvil. La rapidez y simplicidad del sistema han provocado una implantación masiva, especialmente entre jóvenes y autónomos.

Pero el gran salto llega ahora. Desde este mes, Bizum inicia el despliegue progresivo del pago en comercios físicos mediante tecnología NFC, permitiendo pagar acercando el móvil al terminal, exactamente igual que ocurre con las tarjetas bancarias tradicionales o plataformas como Apple Pay y Google Pay.

Al mismo tiempo, Hacienda endurece el control sobre determinados movimientos económicos realizados mediante Bizum, especialmente en actividades profesionales y comerciales. Los bancos deberán comunicar mensualmente cierta información vinculada a autónomos y empresas, dentro de la estrategia estatal para reforzar la vigilancia fiscal y combatir la economía sumergida.

La banca española busca así reducir dependencia de operadores internacionales y ganar soberanía en el negocio de los pagos digitales, uno de los mercados más rentables y estratégicos del sistema financiero mundial.

Mientras tanto, Bizum sigue creciendo en bares, comercios, mercadillos y pequeños negocios, convirtiéndose ya en una herramienta cotidiana dentro de la economía española.