La calima vuelve a tensionar el sistema sanitario canario. El aumento de problemas respiratorios ha disparado la presión en urgencias, especialmente entre población vulnerable, obligando al Servicio Canario de la Salud a activar sus planes de contingencia.
La consejería de Sanidad asegura que el sistema está preparado para responder al repunte asistencial, aunque pide máxima precaución ante un episodio que afecta de lleno a la calidad del aire en todo el Archipiélago. Las autoridades insisten en evitar la exposición prolongada, reducir la actividad física en exteriores y prestar especial atención a mayores, menores y personas con patologías previas.
El polvo en suspensión no solo complica el día a día, también pone a prueba la capacidad de respuesta sanitaria en unas islas que ya miran al cielo con preocupación.