La desertificación amenaza a Canarias: las olas de calor serán cada vez más largas, frecuentes y extremas

Las olas de calor en Canarias serán cada vez más intensas, duraderas y habituales a medida que avance el siglo, según un estudio elaborado por la Universidad de La Laguna. La investigación anticipa un cambio significativo en los patrones climáticos del archipiélago, con especial incidencia en algunas islas, y señala una clara tendencia hacia la desertificación del archipiélago, teniendo en cuenta las condiciones que se prevén para las próximas décadas.

El trabajo, publicado en la revista Regional Environmental Change, señala que estos episodios podrían multiplicarse de forma notable, especialmente en las islas orientales. En el caso de Fuerteventura, la frecuencia anual de olas de calor podría llegar a ser hasta seis veces mayor que en la actualidad.

Actualmente, la incidencia de estos fenómenos es reducida, con menos de un episodio al año en la mayoría de las islas. Sin embargo, el equipo liderado por el investigador Juan Carlos Santamarta prevé una transformación profunda de esta tendencia en las próximas décadas. Conviene recordar que, ya en 2023, se produjo la ola de calor más larga registrada en octubre, con un total de 16 días, un episodio que batió récords de temperaturas más altas nunca antes medidas hasta en tres estaciones meteorológicas de la AEMET en Canarias: Tenerife/Sur con 39,4 °C, La Gomera/Aeropuerto con 36,3 °C y El Hierro/Aeropuerto con 35,4 °C.

Además del aumento en la frecuencia, el estudio apunta a una mayor duración de estos eventos. Si en la actualidad las olas de calor suelen prolongarse entre 4,4 y 5,5 días, las proyecciones más desfavorables indican que podrían alcanzar hasta 10 días consecutivos a finales de siglo. En territorios como La Palma y las islas orientales, el total acumulado anual podría superar los 60 días.

En cuanto a la intensidad, aunque la temperatura media no experimentaría grandes variaciones, sí se prevé un incremento en los picos máximos. Las islas occidentales, como El Hierro y La Palma, podrían registrar aumentos de hasta 1,4 grados en las temperaturas máximas durante estos episodios, especialmente en los escenarios más críticos.

El estudio explica que esta mayor intensidad en las islas occidentales se debe, en parte, a la complejidad de su relieve, que interactúa con factores atmosféricos como la inversión térmica, favoreciendo aumentos más acusados de temperatura.

Para elaborar estas proyecciones, los investigadores analizaron datos históricos del periodo 1985-2014 y desarrollaron escenarios climáticos hasta 2100 mediante el método FICLIMA, una técnica estadística que permite trasladar modelos globales a escala local.