La convocatoria de elecciones generales y la consiguiente disolución de las Cortes no suponen que la actividad parlamentaria desaparezca por completo. La Constitución mantiene operativa la Diputación Permanente, el órgano encargado de preservar determinadas funciones del Congreso hasta que se constituya la nueva Cámara después de las elecciones.
Su importancia aumenta durante el periodo electoral porque, una vez disuelto el Congreso, corresponde a la Diputación Permanente ejercer determinadas competencias que normalmente pertenecen al Pleno. Entre ellas se encuentra una especialmente relevante: convalidar o derogar los reales decretos-leyes que apruebe el Gobierno.
Esto significa que el Ejecutivo puede continuar recurriendo al real decreto-ley cuando concurran las circunstancias constitucionales de extraordinaria y urgente necesidad. Después, esas normas deberán someterse al control parlamentario de la Diputación Permanente, que decidirá si las mantiene o las deroga.
La Diputación Permanente, sin embargo, no se convierte en un Congreso reducido con todas sus facultades. No puede sustituir a los 350 diputados para tramitar cualquier iniciativa legislativa. Sus atribuciones están delimitadas por la Constitución y el Reglamento del Congreso y tienen como objetivo garantizar la continuidad institucional mientras la Cámara permanece disuelta.
El órgano adquiere así especial protagonismo durante las semanas que transcurren entre la disolución de las Cortes y la constitución del nuevo Congreso. Cualquier decreto-ley que Moncloa apruebe durante ese periodo tendrá que pasar por este órgano para mantenerse vigente.
69 miembros: así se reparte la Diputación Permanente
La Diputación Permanente de la XV Legislatura está compuesta por 69 personas en total: Francina Armengol, como presidenta del Congreso y del propio órgano, más 68 diputados designados proporcionalmente por los diferentes grupos parlamentarios.
El reparto establecido por la Mesa del Congreso es de 27 diputados del PP, 24 del PSOE, seis de Vox, seis de Sumar y uno respectivamente de ERC —Grupo Republicano—, Junts, EH Bildu, PNV y Grupo Mixto.
La Mesa de la Diputación Permanente está encabezada por Francina Armengol. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis ocupa la Vicepresidencia Primera; José Antonio Bermúdez de Castro, la Vicepresidencia Segunda; Esther Gil de Reboleño, la Secretaría Primera; y Marta González, la Secretaría Segunda.
La composición obliga a buscar acuerdos para sacar adelante las votaciones: ningún grupo dispone por sí solo de mayoría absoluta en este órgano. Y esa aritmética será la que determine la convalidación o derogación de los decretos-leyes que lleguen a la Diputación Permanente mientras el Congreso permanezca disuelto.
