El vicepresidente del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso, asegura que “nuestro reto es consolidar Tenerife como el gran destino de experiencias en el Atlántico”

La economía de Tenerife cerró 2025 marcando un crecimiento estable

La economía de Tenerife cerró 2025 con un crecimiento estable y con una base sólida para afrontar la transformación de su estructura productiva. Mientras el balance anual ofrece la imagen de una economía que avanza desde la estabilidad, el último trimestre del año volvió a mostrar un comportamiento más dinámico que el periodo estival gracias a la coincidencia de la temporada alta turística y la campaña navideña.

Esta es la principal conclusión que mostró el Boletín de Coyuntura Insular de Tenerife correspondiente al cuarto trimestre de 2025, un análisis que presentaron hoy el vicepresidente del Cabildo de Tenerife y consejero de Turismo, Acción Exterior y Relaciones Institucionales, Lope Afonso; el presidente de la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, Santiago Sesé; y el consejero insular de Industria, Manuel Fernández; junto con la directora general de la Cámara, Lola Pérez.

El estudio recoge que la demanda se mantuvo en niveles similares a los de 2024, la oferta productiva continuó adaptándose a un entorno más competitivo y el mercado laboral reforzó su posición como principal sostén de la actividad. De esta forma, se puede concluir, según el Servicio de Estudios de la Cámara, que no se trata de un ciclo expansivo intenso, pero sí de un crecimiento equilibrado que permite abordar los retos del nuevo año desde una situación de fortaleza.

El vicepresidente del Cabildo de Tenerife y consejero de Turismo, Acción Exterior y Relaciones Institucionales, Lope Afonso, valoró los datos que “ofrecen un horizonte alentador, desde el punto de vista económico, reforzando la idea de que Tenerife mantiene el dinamismo y el liderazgo en el ámbito regional, con datos históricos de creación de empleo”.

Afonso reivindicó el papel del sector turístico, cuyo crecimiento se mantiene estable, tanto desde el punto de vista de la demanda como de la rentabilidad, y en este contexto, “nuestro reto es consolidar Tenerife como el gran destino de experiencias en el Atlántico, mejorando elementos clave, como son la incidencia promocional, la fortaleza de la conectividad y las inversiones en el destino”.

Por su parte, el presidente de la Cámara, Santiago Sesé, hizo alusión a la resiliencia de la economía de Tenerife, aunque explicó que “está marcada por desafíos estructurales que deben guiar la agenda de trabajo de los próximos años”. En este sentido, dijo que, aunque el empleo crece y la oferta productiva se adapta, “persisten tensiones derivadas de la escasez de perfiles profesionales, la presión que siguen ejerciendo los precios, la elevada dependencia del turismo y la necesidad de una mayor productividad en los distintos sectores y en las administraciones públicas”.

“Los grandes retos de la isla pasan por evolucionar el modelo turístico desde la fortaleza, avanzar en una diversificación inteligente que complemente al turismo, y reforzar el capital humano para garantizar que las empresas cuenten con el talento que necesitan”, afirmó Santiago Sesé, quien añadió que “a ello se suman prioridades como el acceso a la vivienda, la cohesión social, la modernización de infraestructuras y una sostenibilidad ambiental que actúe como ventaja competitiva”.

El presidente de la Cámara finalizó su intervención asegurando que “Tenerife se encuentra ante una oportunidad histórica, porque cuenta con estabilidad, liderazgo turístico, empresas dinámicas y un mercado laboral en expansión”. “La isla ha demostrado que sabe crecer; ahora necesitamos crecer con más calidad, más equilibrio y más visión de futuro”.

Asimismo, el consejero insular de Industria, Manuel Fernández, hizo hincapié en dos datos contenidos en el análisis realizado por la Cámara de Comercio: el índice de confianza empresarial y la situación en la que se encuentran los empresarios de la isla, indicadores que “permiten que mantengamos y generemos empleo, gracias a las pymes y autónomos”.

La directora general de la Cámara, Lola Pérez, detalló que el Boletín de Coyuntura Insular de Tenerife recoge que, en el ámbito de la demanda, el año pasado combinó estabilidad estructural con un repunte estacional en su tramo final. La campaña navideña elevó el consumo, reflejado en el incremento de matriculaciones de turismos y en el refuerzo de plantillas en el comercio, acompañado además de un mayor movimiento de mercancías.

No obstante, este impulso no alteró el balance general del ejercicio, que indica que la demanda se mantiene sólida, pero prudente, condicionada por la pérdida de poder adquisitivo de las familias derivado del encarecimiento de bienes básicos como la vivienda y los alimentos.

En cuanto a la oferta, el tejido productivo insular mostró una evolución heterogénea, aunque coherente con su estructura económica. El número total de empresas inscritas en la Seguridad Social permaneció prácticamente estable, aunque con desplazamientos internos entre sectores: avances en transporte y construcción, estabilidad en servicios e industria y retrocesos en agricultura, hostelería y comercio.

Estos movimientos responden en muchos casos a procesos de concentración, digitalización y adaptación a nuevos patrones de consumo, que están configurando un tejido empresarial menos atomizado, con mayor dimensión media y mejor capacidad para absorber empleo y competir con éxito.

El turismo volvió a ejercer un papel decisivo. Tenerife cerró el año con 7,56 millones de turistas, un 2,4% más que en 2024. El crecimiento se apoyó en el mercado extranjero, que aumentó un 3% y superó los 6,6 millones de visitantes, mientras el turismo nacional registró un ligero retroceso. Este comportamiento confirma la fortaleza del destino en los mercados internacionales y su capacidad para sostener la actividad en momentos de desaceleración de la demanda interna.

La confianza empresarial mantuvo, asimismo, un tono moderadamente optimista. El Indicador de Confianza Empresarial avanzó un 0,6%, situándose por encima de la media regional, y casi nueve de cada diez empresas prevén mantener o aumentar su inversión al inicio de 2026. Destaca que la principal limitación señalada por los empresarios no es la debilidad de la demanda, sino el aumento de la competencia. Que el 48,6% identifique este factor como el más relevante revela un entorno activo, donde la diferenciación, la eficiencia y la productividad son claves para ganar posición.

El mercado laboral consolidó su papel como columna vertebral de la economía. Tenerife alcanzó un nuevo máximo histórico de empleo con 443.360 ocupados al cierre de 2025, lo que supone un incremento interanual del 3,1%.

Aunque el desempleo aumentó hasta 58.870 personas, este repunte responde principalmente a la incorporación intensa de población al mercado laboral, ya que la población activa superó las 502.000 personas, más que a una destrucción de empleo.

La tasa de paro se situó en el 11,72%, por debajo de la media regional (12,63%), mientras la tasa de empleo alcanzó el 52,29%. Pese a ello, el mercado continúa tensionado por la falta de personal disponible, un fenómeno que afecta especialmente a los sectores con mayor estacionalidad o especialización.

Por sectores

En 2025, el número de empresas del sector agrícola se mantiene prácticamente igual, con 958 en diciembre, apenas cinco menos que un año antes. Sin embargo, se produce la pérdida de empleo, además de reducirse las exportaciones de plátanos. La ocupación baja hasta las 10.480 personas y se pierden casi 169 empleos en el último año, aunque el paro registrado también desciende y se sitúa en 898 personas, un 7% menos en el conjunto del año.

La industria y la energía muestran una situación mucho más favorable. El número de empresas industriales se mantiene estable, pero el empleo crece con fuerza, al superar la industria, por primera vez, los 18.000 trabajadores, tras sumar 549 empleos en un año. El paro continúa bajando y ya encadena 18 trimestres de descensos. Además, tanto la producción energética como la demanda de electricidad avanzan a buen ritmo, por encima incluso de la media regional. Es un sector que consolida empleo y actividad.

La construcción se reafirma como uno de los grandes motores económicos. Aunque el último trimestre deja un pequeño ajuste, el balance anual es muy positivo, al contemplar más empresas que en 2024, más empleo gracias a los 1.389 trabajadores nuevos y una caída del paro de más del 11%. La venta de cemento crece con mucha intensidad en el año.

El sector servicios mantiene esta inercia positiva, especialmente en el mercado laboral. Aunque el número de empresas apenas varía, el empleo crece con fuerza y alcanza las 384.980 personas, con más de 13.700 nuevos puestos de trabajo en un año. Al mismo tiempo, el paro cae a su nivel más bajo desde que hay registros. Es un sector estable en empresas, pero muy potente en creación de empleo.

Dentro de los servicios, la hostelería y el turismo presentan una evolución más matizada. Tenerife recibe más turistas, con más de 7,5 millones en el año, y el empleo sigue creciendo, pero los hoteles reducen viajeros, pernoctaciones y ocupación. En cambio, los apartamentos turísticos muestran mejor comportamiento. El número de empresas de hostelería cae ligeramente y se sitúa por debajo de los niveles de 2024, aunque el empleo avanza moderadamente y el paro baja un 5,7%.

Por último, el transporte cierra el año como otro de los sectores claramente expansivos. El número de empresas alcanza su nivel más alto desde 2012 y el empleo marca un récord histórico, con 24.270 personas ocupadas, tras crecer más de un 4% en el año. El paro también desciende en la comparativa anual. En conjunto, el transporte se confirma como uno de los motores más estables y dinámicos de la economía insular.