La Fiscalía admite los contactos de la mano derecha de García Ortiz con Leire Díez y deja a Peramato ante su primera gran crisis

La Fiscalía General del Estado ha reconocido ante la Audiencia Nacional que Diego Villafañe, considerado la mano derecha del exfiscal general Álvaro García Ortiz, mantuvo reuniones en la sede de la institución con Leire Díez y el abogado Jacobo Teijelo. La revelación ha abierto una nueva tormenta en el Ministerio Público y sitúa a la actual fiscal general, Teresa Peramato, ante su primera gran crisis al frente del organismo.

La admisión de estos encuentros ha provocado una inmediata reacción de la Asociación de Fiscales, mayoritaria en la carrera fiscal, que exige aclarar quién autorizó las reuniones, con qué objetivo se celebraron y por qué tuvieron lugar en dependencias oficiales de la Fiscalía General del Estado.

Según la información remitida al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, García Ortiz fue informado posteriormente de los contactos mantenidos por su colaborador más estrecho. Sin embargo, las explicaciones ofrecidas hasta ahora no han logrado frenar la polémica ni las dudas sobre el alcance de aquellas reuniones.

El caso adquiere una especial relevancia porque coincide con las investigaciones judiciales que afectan al entorno de Leire Díez y con el creciente debate sobre la independencia y el funcionamiento interno de la Fiscalía. Aunque los hechos se remontan a la etapa de García Ortiz, será Peramato quien deba gestionar ahora las consecuencias de una controversia que amenaza con prolongarse y que vuelve a colocar a la institución en el centro de la batalla política y judicial.