La Gomera conecta su futuro eléctrico a Tenerife desde julio y gana un escudo contra los apagones

La Gomera está a las puertas de un cambio histórico. A partir del próximo 1 de julio, la isla dejará atrás décadas de aislamiento energético para integrarse en un único sistema eléctrico junto a Tenerife, gracias a la entrada en servicio de la interconexión submarina autorizada por el Ministerio para la Transición Ecológica. Se trata de una infraestructura estratégica de más de 100 millones de euros que reforzará la seguridad del suministro y reducirá significativamente el riesgo de apagones.

La decisión supone un hito especialmente relevante para una isla que ha sufrido graves incidencias eléctricas en los últimos años. El apagón de julio de 2023, que dejó a La Gomera sin suministro durante varios días, puso de manifiesto la vulnerabilidad de un sistema aislado y la necesidad de contar con mayores garantías energéticas. Ahora, la conexión con Tenerife permitirá disponer de un respaldo inmediato ante cualquier incidencia, aumentando la estabilidad de la red y la capacidad de respuesta del sistema.

El enlace une la subestación de Chío, en Tenerife, con la de El Palmar, en La Gomera, mediante un doble circuito submarino de 66 kilovoltios y más de 36 kilómetros de longitud. Con una capacidad de transporte de 50 megavatios y una profundidad máxima de 1.145 metros, se ha convertido además en el cable eléctrico submarino en corriente alterna más profundo de Europa.

El presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, destacó que esta infraestructura permitirá mejorar la seguridad energética, optimizar los costes de generación y facilitar una mayor integración de energías renovables. La isla cuenta ya con cinco parques eólicos en funcionamiento y la nueva interconexión abre la puerta a acelerar la transición hacia un modelo energético más limpio y sostenible.

Un cable histórico bajo el Atlántico

La infraestructura transportará hasta 50 megavatios de potencia entre Tenerife y La Gomera a través de más de 36 kilómetros de cable submarino. Desde julio, ambas islas compartirán programación, reservas y gestión energética, reforzando la estabilidad eléctrica y minimizando el riesgo de nuevos apagones.