La niebla vuelve a causar estragos en Los Rodeos y obliga a desviar varios vuelos

La borrasca deja inoperativos a los aeropuertos de Tenerife Norte y Tenerife Sur La borrasca deja inoperativos a los aeropuertos de Tenerife Norte y Tenerife Sur. La borrasca que este domingo está afectando al archipiélago canario ha dejado inoperativos a los aeropuertos de Tenerife Norte y Tenerife Sur, que no admiten tráfico ni de llegada ni de salida, según ha informado Aena. (Foto de ARCHIVO) 30/6/2015

Las condiciones meteorológicas adversas registradas este viernes han alterado la operativa del aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, donde un total de siete vuelos tuvieron que ser desviados a otros aeropuertos del Archipiélago ante las dificultades para operar con normalidad.

La mayor parte de las incidencias fueron absorbidas por el aeropuerto de Tenerife Sur, que recibió cuatro de los vuelos afectados, consolidándose como la principal alternativa para garantizar la continuidad de las operaciones aéreas durante la jornada.

Entre los vuelos desviados figuran conexiones procedentes de distintos puntos de Canarias y de la Península. Dos aeronaves que partieron desde Gran Canaria regresaron al aeropuerto de origen, mientras que otro vuelo procedente de esa misma isla fue redirigido a La Palma.

Asimismo, una conexión aérea con salida desde La Palma tuvo que aterrizar finalmente en Tenerife Sur debido a las condiciones registradas en el aeropuerto tinerfeño del norte.

Las incidencias también afectaron a rutas nacionales. Un vuelo procedente de Madrid y otro con origen en Barcelona fueron desviados igualmente a Tenerife Sur, al igual que una conexión que cubría la ruta desde Fuerteventura.

Según los datos facilitados por Aena, la situación estuvo motivada por la meteorología desfavorable que afectó a Tenerife Norte a lo largo del día, una circunstancia que suele tener un impacto significativo en este aeródromo debido a factores como la baja visibilidad, la nubosidad o las condiciones de viento que pueden registrarse en la zona.

Aunque los desvíos permitieron mantener la operatividad del tráfico aéreo, los cambios en los destinos previstos provocaron alteraciones en la programación de varias conexiones, afectando tanto a pasajeros interinsulares como a viajeros procedentes de la Península.