La ONU alerta de hasta 6,8 millones de afectados y urge a evitar una crisis sanitaria por la falta de agua en Venezuela

La emergencia provocada por los terremotos que sacudieron Venezuela sigue agravándose. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), organismo de Naciones Unidas, estima que hasta 6,8 millones de personas podrían haberse visto afectadas por el desastre y ha advertido de la necesidad de actuar con rapidez para evitar una segunda crisis: la sanitaria.

Los organismos internacionales han hecho un llamamiento urgente a las autoridades venezolanas y a los gobiernos que participan en la respuesta humanitaria para restablecer cuanto antes el suministro de agua potable y los servicios de saneamiento. La ONU alerta de que la escasez de agua, unida a las altas temperaturas y al hacinamiento en refugios improvisados, incrementa el riesgo de brotes de enfermedades infecciosas y epidemias.

Mientras continúan las labores de rescate, con más de 16 países desplegados sobre el terreno y nuevas misiones internacionales en camino, Naciones Unidas insiste en que las próximas horas serán decisivas para garantizar el acceso al agua, la atención sanitaria y la distribución de ayuda humanitaria, con el objetivo de evitar que la tragedia derivada de los terremotos desemboque en una grave crisis de salud pública.