El regreso del petróleo a niveles cercanos a los 80 dólares por barril abre la puerta a una rebaja gradual en los precios de la gasolina y el gasóleo. Tras semanas marcadas por la incertidumbre geopolítica y el temor a interrupciones en el suministro mundial, el acuerdo alcanzado en Oriente Medio ha devuelto tranquilidad a los mercados energéticos.
Los expertos estiman que los conductores podrían comenzar a notar el efecto en sus bolsillos durante los próximos días y, con mayor claridad, antes de que termine el mes. La razón es sencilla: las estaciones de servicio venden combustible adquirido con anterioridad y necesitan tiempo para reflejar los nuevos costes de compra.
Si la situación internacional permanece estable y el Brent consolida su cotización alrededor de los 80 dólares, llenar el depósito será progresivamente más barato. Para miles de familias, transportistas y empresas, la verdadera consecuencia del acuerdo no estará en las bolsas ni en los mercados internacionales, sino en el momento de repostar.
Menos tensión en Oriente Medio y más alivio para el bolsillo: esa puede ser la noticia económica del verano.