La píldora económica de Jordi Bercedo: "El petróleo sigue siendo la base energética de la economía mundial"

Jordi Bercedo, economista.

En la mañana de hoy, Irán amenaza con la posibilidad, que aunque pueda parecer lejana dado que aún se encuentra en 100$, de algo que los economistas seguimos muy de cerca: ¿Qué pasaría si el precio del petróleo llegara a 200 dólares el barril?

Para entender la magnitud del asunto, conviene recordar un dato: el máximo histórico del crudo se registró en 2008, cuando el barril llegó a unos 147 dólares durante la crisis energética de aquella década, por lo que 200 dólares sería un nivel nunca visto en términos nominales y un auténtico Shock en términos económicos, y la razón es sencilla: el petróleo sigue siendo la base energética de la economía mundial.

Cuando sube mucho el petróleo se incrementa el coste de casi todo, ya que el petróleo influye automáticamente en tres grandes sectores:

  1. Transporte: camiones, barcos, aviones.
  2. Producción industrial: plásticos, fertilizantes, químicos.
  3. Electricidad en algunos países.

Por tanto, cuando el petróleo sube, se encarece mover mercancías y fabricar productos.
Esto ya ocurrió con la crisis del petróleo de 1973, donde el precio del crudo se cuadruplicó en pocos meses y provocó recesión e inflación al mismo tiempo, lo que se conoce como estanflación.

Por tanto, si esta situación se diese, inmediatamente subirían todos los precios, la economía dejaría de crecer para empezar a decrecer y muchas empresas lo pasarían muy mal, al igual que el ciudadano de a pie.

En lo que respecta a un posible impacto en nuestro país, cabe decir que España tiene un problema estructural en energía, ya que importa la gran parte del petróleo que consume. Por eso, cuando el precio sube mucho, automáticamente se dispara el coste del transporte, el de los combustibles y el de la electricidad.

En términos prácticos llenar un depósito sería aún mucho más caro, transportar alimentos costaría más, por lo que gran parte de esa subida acabaría en el precio final en el supermercado.

No debemos olvidar que un shock energético fuerte suele traducirse en menos consumo y menor crecimiento económico.

Canarias, por su parte, tiene dependencias económicas muy sensibles al petróleo como por ejemplo el transporte aéreo, ya que el turismo depende del avión, y el combustible representa una parte importante del coste de las aerolíneas.

Por ello, si el petróleo sube mucho los billetes aéreos se encarecerían lo que llevaría a que algunas rutas se redujesen ya que viajar, sin lugar a duda, sería mucho más caro.

Mucho más allá del turismo, hay que tener en cuenta que Canarias importa muchísimos productos como alimentos, materiales y bienes industriales y todo esto llega por barco, por lo que, si el combustible marítimo sube, se incrementaría el coste logístico, y eso termina afectando a los precios.

Además, los sistemas eléctricos insulares dependen todavía en buena parte de combustibles fósiles, por lo que si el petróleo sube mucho producir electricidad resultará más caro y el sistema energético se volvería más vulnerable.

Si esta situación se diese, obviamente los gobiernos tendrían que tomar drásticas medidas para contribuir a reducir el impacto, aunque muchas de ellas como la diversificación energética o la acumulación de reservas deben tenerse siempre contempladas con mucha anterioridad.

Por ello, ante precios muy altos del petróleo, los gobiernos suelen optar por medidas fiscales que sirvan intentar posibilitar bajada de precios de determinados bienes y servicios a través de bajadas de impuestos indirectos y especiales,

La conclusión que debemos sacar de todo esto ,es que un petróleo a 200 dólares el barril no sería solo una muy mala noticia para el mercado energético, sino que significara un shock económico global que afectaría a los precios, transporte, turismo y complicaría enormemente vida de las personas en general.

En el caso de zonas muy dependientes del transporte, como Canarias, el impacto sería incluso mucho más fuerte.

Dicho todo esto, esperamos estar equivocados y que esta situación no se llegue a dar.

Jordi Bercedo

Director Técnico del Foro Económico y Social