La píldora económica de Jordi Bercedo: "La bolsa no es solo cosa de ricos, nos afecta a todos"

Jordi Bercedo, economista.

En las últimas semanas, el Ibex 35, principal índice bursátil de nuestro país ha superado la barrera de los 18.000 puntos, una cifra que, dicho así, puede parecer solo un número, pero que tiene detrás un mensaje económico muy importante, sobre todo si recordamos que, durante años, y especialmente en la pandemia, estuvo muy lejos de estos niveles.

Para entenderlo bien, empecemos por lo básico.
El Ibex 35 es como un termómetro de la economía española: recoge la evolución de las 35 empresas más grandes que cotizan en bolsa. Cuando el Ibex sube con fuerza, lo que nos está diciendo es que estas empresas, en conjunto, están generando más beneficios, tienen mejores perspectivas de futuro y despiertan más confianza entre los inversores.

Que la bolsa esté en niveles tan altos tiene varias lecturas positivas.
Por un lado, refleja que muchas empresas españolas están funcionando bien: bancos, energéticas, constructoras o empresas de telecomunicaciones. Esto suele traducirse en más inversión, más empleo y mayor actividad económica. Además, mejora la imagen de la economía española de cara al exterior, algo clave para atraer capital y proyectos.

Ahora bien, ¿qué repercusiones tiene esto en la ciudadanía?
Pues, aunque muchas personas piensan que la bolsa es solo cosa de “ricos” o de expertos, lo cierto es que nos afecta a todos, incluso sin saberlo. Los planes de pensiones, los fondos de inversión, los seguros de ahorro o incluso parte de las pensiones públicas están vinculados, directa o indirectamente, a los mercados financieros, por lo que cuando la bolsa va bien, estos productos suelen tener mejores resultados.

El problema es que en España todavía existe una gran brecha de educación financiera. Muchas personas dejan sus ahorros en una cuenta corriente, perdiendo poder adquisitivo por la inflación, mientras que otros países aprovechan mejor estos ciclos positivos para hacer crecer su patrimonio a largo plazo.

Y aquí está una de las claves más importantes: invertir no es especular.
Invertir, con conocimientos básicos y una visión a largo plazo, es una herramienta para proteger los ahorros y hacerlos crecer poco a poco. No se trata de hacerse rico rápido, sino de entender conceptos sencillos: diversificar, no poner todos los huevos en la misma cesta, evitar decisiones impulsivas y pensar en el futuro.

Por eso es fundamental que la ciudadanía tenga una mínima educación financiera. Saber qué es una acción, qué es un fondo de inversión o cómo funciona el interés compuesto puede marcar una enorme diferencia con el paso de los años. Es como aprender a conducir: al principio impone respeto, pero una vez conoces las normas básicas, te da libertad y seguridad.

En resumen, que el Ibex 35 esté en máximos no es solo una noticia para los mercados financieros. Es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de entender el dinero, el ahorro y la inversión. Porque una ciudadanía con educación financiera es una ciudadanía más preparada, más independiente y con mayor capacidad para construir su bienestar futuro.

Jordi Bercedo

Economista