Los facultativos del Servicio Canario de la Salud confirman el paro tras fracasar las negociaciones con la Consejería de Sanidad, en un conflicto que amenaza con agravar las listas de espera y la atención sanitaria en las Islas.
La sanidad pública del Archipiélago afronta un nuevo escenario de tensión. Los médicos del Servicio Canario de la Salud (SCS) mantienen la convocatoria de huelga indefinida a partir de este viernes, 16 de octubre, después de que las negociaciones con la Consejería de Sanidad concluyeran sin un acuerdo que permita desactivar el conflicto.
Los facultativos denuncian la falta de avances suficientes en sus reivindicaciones laborales y reclaman mejoras en sus condiciones profesionales, en un sistema sanitario que arrastra importantes dificultades organizativas y asistenciales.
La convocatoria abre un nuevo frente para el Gobierno de Canarias, que deberá afrontar las consecuencias de una movilización sin fecha de finalización y con posibles repercusiones sobre miles de pacientes.
La preocupación se centra especialmente en las consultas programadas, las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas, cuya actividad podría verse alterada dependiendo del seguimiento del paro y de los servicios mínimos establecidos.
El conflicto llega, además, en un momento especialmente delicado para la sanidad pública, con las listas de espera y la presión asistencial entre los principales desafíos de la comunidad autónoma.
La ausencia de un entendimiento entre ambas partes deja ahora la solución pendiente de nuevas negociaciones, mientras crece la incertidumbre entre los usuarios del sistema sanitario.
La Consejería sostiene, por su parte, que ha presentado una propuesta de 14 puntos con mejoras laborales y retributivas, mientras los sindicatos reclaman una respuesta satisfactoria a sus 18 reivindicaciones. El último encuentro, celebrado este jueves con el director del SCS, Adasat Goya, tampoco permitió alcanzar un acuerdo.
