La Unión Europea y México han dado un paso decisivo para reforzar sus relaciones económicas con la firma política del renovado acuerdo comercial que moderniza el marco de cooperación entre ambas partes. El pacto busca reducir aranceles, simplificar trámites y facilitar el acceso de las empresas a mercados que suman más de 550 millones de consumidores.
El acuerdo llega en un contexto internacional marcado por las tensiones comerciales, el auge del proteccionismo y la incertidumbre geopolítica. Bruselas y Ciudad de México pretenden así fortalecer una relación estratégica que supera los 80.000 millones de euros en intercambios anuales y consolidar cadenas de suministro más seguras y diversificadas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, destacó que el pacto abre nuevas oportunidades para sectores como la industria, la agricultura, la energía limpia y los servicios digitales. Por su parte, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, defendió el acuerdo como una herramienta para atraer inversión, impulsar el empleo y aumentar la competitividad del país.
La modernización del tratado también incorpora compromisos en materia de sostenibilidad, protección medioambiental y derechos laborales. Para la Unión Europea supone además reforzar su presencia en América Latina en un momento en que las grandes potencias compiten por ampliar su influencia económica y estratégica en la región.