La próxima visita del Papa a Canarias tendrá un impacto directo en la organización de las principales fiestas de La Orotava. El alcalde del municipio, Francisco Linares, explicó que el tradicional Baile de Magos, que reúne a unas 30.000 personas y cuenta habitualmente con un dispositivo de 160 agentes de seguridad, será el único acto festivo que sufrirá modificaciones debido al evento.
Linares señaló que el municipio se encuentra en “alerta” por la llegada del Pontífice y que se trata de una cita de “proyección mundial para Canarias”, lo que obliga a ajustar la planificación prevista. En este sentido, recalcó que la romería mantendrá su fecha habitual, al tratarse de una celebración con un desarrollo propio y un plan de seguridad ya consolidado.
El regidor insistió en que el resto de las fiestas seguirán su curso, aunque reconoció que el Baile de Magos requiere cambios puntuales por motivos organizativos y de seguridad. Además, recordó que se trata de uno de los eventos más multitudinarios de Canarias, con una duración y logística especialmente complejas.
Asimismo, Linares avanzó que se está valorando incluso la posibilidad de suspender las clases en el municipio durante la jornada, aunque pidió prudencia y subrayó que serán los equipos técnicos, tanto nacionales como del Vaticano, quienes definan las medidas definitivas.