La UD Las Palmas afronta este domingo una visita exigente a Anduva con la necesidad de reencontrarse con la victoria y frenar una dinámica de resultados que ha dejado demasiados puntos en el camino. El escenario no invita al optimismo si se atiende a los precedentes recientes en Miranda de Ebro, uno de los desplazamientos más incómodos para el conjunto amarillo en lo que va de siglo, pero la situación clasificatoria obliga a reaccionar sin más demora.
Pese a que la pasada jornada el equipo dirigido por Luis García ofreció una imagen convincente y generó méritos suficientes para sumar los tres puntos frente al Burgos, la realidad es que el casillero sigue sin reflejar esa mejoría. Mientras tanto, los rivales de la zona alta continúan avanzando, reduciendo el margen de error y aumentando la presión sobre un conjunto grancanario que necesita transformar sensaciones en resultados.
El duelo aparece, por tanto, como una oportunidad inmejorable para cambiar el rumbo. El Mirandés ocupa actualmente la última posición de LaLiga Hypermotion, aunque su rendimiento en Anduva acostumbra a elevarse y amenaza con convertirse, una vez más, en un factor clave para su permanencia. Superar ese contexto y romper la mala racha en este estadio se presenta casi como una obligación para Las Palmas.
En el apartado de bajas, Luis García no podrá contar ni con Ale García ni con Jonathan Viera. El primero arrastra molestias físicas sufridas durante la semana, mientras que el segundo se pierde el encuentro debido a un proceso vírico, pese a haberse reincorporado a los entrenamientos días después de su reciente paternidad. Dos ausencias sensibles en un partido que puede marcar el punto de inflexión que busca el conjunto amarillo.