Las Islas viven el día más duro de la ola de calor: aviso naranja, hasta 37 grados y máxima vigilancia en los montes por riesgo de incendio

Canarias afronta hoy lunes la jornada más complicada del episodio de altas temperaturas, con la Aemet elevando el aviso a nivel naranja en Gran Canaria por valores que pueden alcanzar los 37 grados en medianías, zonas del interior y áreas del sur y oeste de la isla.

La combinación de calor intenso, ambiente seco, noches con temperaturas elevadas y posible presencia de calima mantiene activados los protocolos de prevención, especialmente en las zonas forestales del Archipiélago.

El Gobierno de Canarias mantiene activa la alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria por encima de los 400 metros de altitud y en las medianías y cumbres del sur y oeste de Tenerife, donde las condiciones meteorológicas aumentan el peligro de propagación del fuego.

Las autoridades insisten en extremar las precauciones, evitar actividades de riesgo y proteger especialmente a personas mayores, menores, enfermos crónicos y trabajadores expuestos al sol.

Lo que está prohibido por la alerta de incendios

Mientras continúe la situación de riesgo:

• Prohibido encender fuego en zonas forestales o próximas.
• Suspendidas quemas agrícolas y de restos vegetales.
• Prohibido tirar colillas, cerillas o cualquier elemento que pueda iniciar un fuego.
• No se permite el uso de fuegos artificiales, petardos o material pirotécnico en zonas de riesgo.
• Restricciones a trabajos con herramientas o maquinaria que puedan generar chispas.
• Los cabildos pueden limitar accesos a pistas, senderos y áreas recreativas del monte. (Gobierno de Canarias⁠)

Recomendaciones ante el calor

• Evitar deporte y esfuerzos en las horas centrales del día.
• Beber agua aunque no se tenga sed.
• Buscar sombra y lugares ventilados.
• No dejar nunca niños, mayores o animales dentro de vehículos cerrados.
• Llamar inmediatamente al 112 si se observa humo o fuego.

Canarias afronta así una jornada clave con todos los servicios de emergencia pendientes de la evolución del calor y del estado de los montes para evitar que una imprudencia pueda provocar un incendio forestal.