El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dado un paso visible en la mejora de la limpieza urbana tras recoger 22.000 kilos de residuos en marzo a través del sistema móvil de acopio, un servicio que ya alcanza a más de 90 barrios gracias a su despliegue por distritos.
La iniciativa ha permitido acercar el servicio al ciudadano y mejorar la retirada de enseres y residuos especiales, superando los registros del mes anterior y consolidando un modelo más accesible y eficaz.
Pero el movimiento no se queda ahí. El Consistorio se pone ahora las pilas y prepara el siguiente salto: la licitación de un nuevo contrato de limpieza, con el que busca reforzar medios, ampliar cobertura y optimizar todo el sistema en la ciudad.
El objetivo es claro: pasar de una mejora puntual a un cambio estructural.
Más capacidad, mejor respuesta y una ciudad que quiere dejar atrás las críticas históricas para situar la limpieza en el centro de la gestión municipal.