El Ayuntamiento plantea cambiar el uso de suelo dotacional para levantar más de 2.000 viviendas protegidas y aliviar la presión del mercado en la capital grancanaria.
La crisis de vivienda en Las Palmas de Gran Canaria obliga a mover piezas. El Ayuntamiento ha planteado un cambio relevante en la ordenación del suelo: transformar 12 parcelas de titularidad municipal, actualmente reservadas para dotaciones y servicios, en suelo residencial con capacidad para levantar hasta 2.021 viviendas protegidas.
La medida supone un giro en el planeamiento urbano de la ciudad, priorizando el acceso a la vivienda frente a otros usos públicos. Los terrenos, distribuidos en distintos puntos de la capital, permitirían ampliar la oferta de vivienda protegida en un momento en el que la demanda supera ampliamente a la disponibilidad.
Desde el ámbito técnico se defiende que esta decisión responde a una necesidad urgente de aumentar el parque público y facilitar el acceso a la vivienda, especialmente para jóvenes y familias con dificultades. Sin embargo, el cambio abre también el debate sobre el equilibrio entre servicios públicos y desarrollo residencial.
La capital grancanaria se enfrenta a un mercado tensionado, con precios al alza y escasez de oferta, en un contexto marcado por la presión demográfica y turística. La recalificación de suelo público aparece así como una herramienta rápida para intentar corregir el desequilibrio.
Queda ahora por ver los plazos reales de ejecución y si estas más de 2.000 viviendas logran impactar de forma efectiva en una crisis que sigue creciendo.