El Papa León XIV ha llegado este martes al Estadio Olímpico Lluís Companys, donde cerca de 40.000 personas se han reunido para participar en una multitudinaria vigilia de oración, uno de los actos centrales de su visita a Barcelona.
El pontífice accedió al recinto en papamóvil tras salir alrededor de las 19:00 horas del Palacio Episcopal de Barcelona. Antes de su llegada al estadio, realizó una parada para bendecir una treintena de ambulancias de la organización de sor Lucía Caram, que serán enviadas a Ucrania como parte de un convoy de ayuda humanitaria.
El ambiente en Montjuïc ha estado marcado desde horas antes por la afluencia masiva de fieles, que han ocupado los accesos al estadio con gran antelación, provocando largas colas para acceder al recinto donde se ha desarrollado la vigilia.
El acto ha comenzado poco después de las 18:00 horas, en un estadio completamente abarrotado para acoger una de las principales citas de la agenda del pontífice durante su estancia en la capital catalana.
Durante su visita a la ciudad, el papa también protagonizó un gesto inesperado al salir por sorpresa a la plaza de la Catedral de Barcelona para saludar a los fieles tras la celebración de la hora sexta. Allí agradeció la presencia del público y se dirigió a ellos en catalán y castellano.
En su homilía en la Catedral de Santa Eulalia, León XIV pidió a los ciudadanos ser “constructores de unidad” en un contexto global marcado por conflictos y divisiones. En sus palabras, instó a convertirse en “mártires, es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias”.