La histórica visita de León XIV al Archipiélago no solo ha supuesto un acontecimiento sin precedentes desde el punto de vista religioso y social. También ha dejado un importante balance económico para Canarias. Tomando como referencia las estimaciones de impacto realizadas por el sector turístico y las administraciones implicadas, el retorno económico generado en las Islas supera los 60 millones de euros, una cifra que sitúa el rendimiento de la inversión en niveles extraordinariamente elevados.
Si se considera que una parte proporcional del coste total del viaje papal correspondió a los actos organizados en Gran Canaria y Tenerife, el ROI (retorno sobre la inversión) en Canarias superaría el 200%, lo que significa que por cada euro invertido se habrían generado más de tres euros de actividad económica.
La celebración de las misas multitudinarias, los desplazamientos de miles de peregrinos, la ocupación hotelera, el consumo en restaurantes, el comercio y los servicios auxiliares vinculados al evento impulsaron la economía insular durante varios días. A ello se suma el efecto promocional derivado de la presencia de medios de comunicación nacionales e internacionales, que proyectaron la imagen de Canarias a millones de personas en todo el mundo.
Más allá de las cifras, la visita de León XIV ha situado al Archipiélago en el foco internacional y ha demostrado la capacidad de las Islas para acoger eventos de alcance global. Un legado que combina impacto económico, promoción turística y proyección exterior, y que convierte la visita papal en uno de los acontecimientos con mayor retorno para Canarias en los últimos años.